Mucho tiempo sin escribir una entrada digna, y creo que ha llegado ya el momento adecuado. ¡Volvemos a la carga en el mundo virtual!
Supongo que todo el mundo espera motivos por los cuales no se ha añadido ninguna entrada, el por qué no hemos explicado ninguno de los nuevos proyectos tan mencionados con anterioridad, las cosas nuevas, y tal, tal y cual...
Cualquiera de nosotros, dada la renacida emoción al ver que en nada podríamos estar listos para entrenar (sí señor, al fin), intentaría hacer un balance positivo de las cosas, y yo no voy a ser menos.
Sí que es cierto que ha habido parones muy imprevistos, como el parón navideño. También es cierto que ha habido ausencias, las hay y las habrá, porque es el pan nuestro de cada ensayo en EDDC (El Dedo de Casper, para quien se haya olvidado). No os voy a negar que la obra se ha recortado en un par de canciones menos. De acuerdo que el decorado se mantiene y solo repararemos aquello que esté roto, dado que actuamos en el mismo lugar.
Pero el caso es que... ¡aquí estamos! Hemos llegado, sea como sea, como siempre, con el petardo en el culo (perdón por la expresión) y ya no tenemos por qué ir a 50, más aún cuando hemos descubierto (o redescubierto) que no tenemos límite de velocidad.
Y es que creo que todos necesitábamos un ensayo reventón. De esos de bailar, bailar y bailar, solo por el mero placer de bailar y pasárselo bien uno con las canciones que hace. Y darse el gustazo también de ver que ya están hechas.
Está demostrado que Grease (o, en nuestro caso particular, aunque se tenga que ver más adelante, El Dedo de Casper) es un modo de vida. Sufrir siempre sufriremos, siempre iremos acelerados al último momento, y siempre volveremos a tener unas ganas impresionantes de hacer el musical en cuanto escuchemos cualquier canción.
Todos, absolutamente todos nos entra ese cosquilleo en el estómago, el calor de los focos, el sudor frío, los nervios de antes de salir, la voz que no sale, el gesto espontáneo en el momento adecuado, la equivocación tan graciosa entre nosotros, la improvisación, las miradas, el cariño y... a mí en particular, no sé si a vosotros os pasa, las ganas de llorar de alegría por algo, por algo que hemos hecho entre todos, por algo nuestro y que sin vosotros no sería lo que es.
Os diría muchas cosas, a todos y cada uno de vosotros, pero me las reservo para Tossa '08 o futuras reuniones.
Solo haced un esfuerzo por recordar esto cuando toméis aire para calmaros, para empezar un baile o para seguir el guión: Grease es nuestra voz. ¿No vamos a hacer que se nos escuche?
Gracias por la ilusión otra vez. Gracias por alimentar esa chispilla para que en un mes y poco que nos queda (esperemos) se convierta en un fogonazo.
Os toca comentar, ¿ahora sí que comentaréis no? ¿O me vais a decir que no os han entrado ganas?
Marc / Vicente Fuentes =)